sábado, 1 de agosto de 2015

BIOGRAFÍA DE ESPAÑA

               Las breves líneas que siguen no tienen otro fin que recomendar un libro cuya lectura acabo de concluir, con la intención de convencer a muchos de que les será útil y, desde luego, interesante y grato. Para mí ha sido todo eso y más. Se trata de España. Biografía de una nación, del profesor, investigador y divulgador Manuel Fernández Álvarez (Madrid, Espasa, 2010). Mis razones son estas:

1)      Te hace ver la historia de España en forma panorámica, global (desde la época prehistórica hasta la muerte de Franco), y no trocito a trocito, a pedazos sueltos, como suelen presentarla los libros de historia, sobre todo los destinados al estudio. De este modo, ves el encadenamiento de los hechos y las circunstancias, así como las grandes líneas directrices que han conducido el devenir, sus avances y retrocesos. Casi nunca es posible comprender un proceso si no te alejas y contemplas el movimiento en la distancia. Aquí es posible hacerlo y apreciar la forma en que nuestra nación ha ido haciéndose, a partir de los tiempos en que ni lo era.
2)      Se atiene a los acontecimientos verdaderamente fundamentales y significativos, evitando así que el árbol te impida ver el bosque. Esta parte, llamémosle informativa, se completa con bastantes pasajes de carácter valorativo, expresamente anunciados, en los que se juzga lo sucedido, las conductas, las decisiones… y sus consecuencias. Deja, sin embargo, un amplio margen al juicio del lector, para que este extraiga sus propias conclusiones.
3)      Tanto en esas secuencias valorativas, como en la selección de la información, creo que el autor intenta ser lo menos parcial y subjetivo posible, y me parece que lo consigue. No aprecio partidismo o sesgo que deforme la realidad o los datos, interesadamente cribados, salvo lo mínimo inevitable, claro. Se nota, por otra parte, un deseo de moderación, de ecuanimidad y de prudencia a la hora de opinar sobre los sucesos, los personajes…, en el momento de hacer balance de aciertos y desaciertos…
4)      Aunque se atiene a la historia de España, nunca deja de situarla en sus diferentes contextos, europeos y mundiales. De este modo, permite una explicación de las relaciones y lazos causales, que llevan a una comprensión amplia y rica de las influencias mutuas, que desembocan en situaciones positivas o negativas.
5)      Está muy bien escrito, con una expresión clara y sencilla, sin alardes técnicos ni aspavientos retóricos. Cosa que permite el acceso y la perfecta comprensión al lector medio, al que va dirigido. Me parece un acierto que se haya prescindido de la tediosa alusión a las numerosísimas fuentes que se supone alimentan el texto, para hacer la lectura más ágil y fluida. Se trata de una obra de divulgación, carácter en el que se mantiene a lo largo de sus páginas, si bien con una dignidad y elegancia extraordinarias. La lengua es llana, natural, correcta y amena. Yo, que soy un lector lento, he de confesar que he leído las más de 450 páginas del libro (en versión electrónica) con mucha facilidad e incluso con cierta rapidez; también con bastante deleite.

               Sin ser especialista  -aunque tampoco ignorante, sobre todo tras la lectura de esta obra-, me atrevo a afirmar que el contenido de ella debería constituir el nivel de conocimiento que todo español debería poseer de la historia de su nación, y que muchos no tienen por causa de la forma en que se presenta y se estudia en los textos escolares, como he dicho, muy lejana al plan de la presente “biografía”. Ni que decir tiene que los políticos y dirigentes sociales, los formadores de opinión, etc., habrían de manejar, como mínimo, un bagaje de saber similar. Para terminar, voy a confesar algo que es totalmente cierto: la lectura de España. Biografía de una nación no sólo me ha hecho saber más de lo que sabía, sino que también  -y esto creo que resulta lo más importante-  me ha ayudado a convencerme de lo necesario que me era aprenderlo.