sábado, 8 de noviembre de 2008

QUIERO SER COMO LA LUNA

<< “Debemos esforzarnos por ser como la luna”. Un anciano de Kabati repetía esta frase a la gente que pasaba por su casa camino del río para coger agua, cazar, recoger vino de palma, o iba camino de las plantaciones. Recuerdo haber preguntado a mi abuela qué quería decir el anciano. Me explicó que el dicho servía para recordar a la gente que debía comportarse bien y ser buena con los demás. Que las personas se quejan cuando hace demasiado sol y el calor se vuelve insoportable, y también cuando llueve mucho o cuando hace frío. Pero, dijo, nadie se queja cuando resplandece la luna. Todos se sienten felices y aprecian la luna, cada uno a su manera. Los niños observan sus sombras y juegan aprovechando su luz, los mayores se reúnen en la plaza para contar historias y bailar toda la noche. Suceden muchas cosas agradables cuando sale la luna. Estas son algunas razones para querer ser como la luna. […]

Desde que mi abuela me dijo por qué deberíamos esforzarnos por ser como la luna, decidí firmemente intentarlo. >>


Y yo, en cuanto que leí este pasaje, que vale como un remanso en el contexto de la durísima novela Un largo camino. Memorias de un niño soldado, de Ishmael Beah.

1 comentario:

  1. Me encanta la luna y me parece una historia muy bonita. El otro día encontré un par de frases que me encantaron y quería dejártelas aquí, una dice que:

    "El que dice que no le gusta leer miente, solo es que no ha encontrado un libro que le guste."

    De la otra no me acuerdo, jaja pero intentare buscarla para escribirla en tu blog. Besitos, Chelo

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