domingo, 28 de junio de 2009

CUMPLEAÑOS

Mi actual circunstancia vital, o sea, el haber alcanzado hace poco los 60 y el don de la jubilación, me ha invitado a reflexionar sobre la celebración de los cumpleaños. Confieso que, siempre que el paso de una edad a otra ha comportado un cambio de decena, he entrado en una fase de cavilaciones, más o menos intensa y/o duradera . El llegar a otra década parece que lcomporta una nueva y especial trascendencia. Sólo parece, claro, porque tanto hay de los 58 a los 59, como de los 59 a los 60. Pero… no es igual, ¿verdad? Por ejemplo, significa mudar de cincuentón a sesentón. Uf, uf. Bueno, el caso es que he estado dándole vueltas a eso del cumpleaños. Naturalmente, a la defensiva. Y me he preguntado: en realidad, ¿qué es lo que se celebra, el tener doce meses más de edad o la conmemoración del día en que uno nació? Es decir, ¿se festeja el logro de una meta deseada o la vuelta de una efemérides anual? Dada la actitud con que me he estado interrogando, la respuesta ha sido claramente pro domo mea, interesada, sesgada, egoísta, nada objetiva, etc., etc. ¿O es que creían que iba yo a aceptar que el personal se deleitara en hacer ostentoso tan indudable signo de… avanzada veteranía? Así que he cambiado las tornas y a todos los que me han felicitado, les he respondido: “Gracias por alegrarte al recordar el día mi nacimiento, sin duda importante para ti ”. Tal es el modo en que he tratado de dejar en segundo plano la cifra y remitir, a los demás y a mí mismo, a la excelencia de la fecha. Y, de paso, he sacado, y sigo sacando, otro provecho: me voy dedicando a la tarea, ahora veo que hermosa, de esculcar en mi baúl de los recuerdos para buscar razones que me hagan mantenerme en mi idea de que mereció la pena mi llegada a este mundo.

domingo, 21 de junio de 2009

HOMENAJE JUBILAR 1


Este es el primer texto de una serie que voy a insertar, referente al día en que compañeros y amigos (¿cuál es la diferencia?) me quisieron dar la despedida jubilar, ya que paso a ser profesor en stand by. Es otra forma, la enésima (aunque insuficiente aún) de agradecérselos a sus autores.
Se trata de un precioso poema de Encarna Lara, amiga y sublime poetisa, de la que estoy deseando conocer, saborear y comentar un libro más. Muchas gracias por regalarme este "mapa de una estrella".