lunes, 17 de agosto de 2009

LA INOCENCIA COMO REFUGIO

Creo que honro el blog incluyendo el siguiente párrafo de un libro que, al menos para mí, es importantísimo. Siempre estoy leyéndolo. Este fragmento define el concepto central de "inocencia", una de las claves para entender muchas de las cosas que pasan en la sociedad actual.

“Llamo inocencia a esa enfermedad del individualismo que consiste en tratar de escapar de las consecuencias de los propios actos, a ese intento de gozar de los beneficios de la libertad sin sufrir ninguno de sus inconvenientes. Se expande en dos direcciones: el infantilismo y la victimización, dos maneras de huir de la dificultad de ser, dos estrategias de la irresponsabilidad feliz. En la primera, hay que comprender la inocencia como parodia de la despreocupación y de la juventud; culmina en la figura del inmaduro perpetuo. La segunda es sinónimo de angelismo, significa la supuesta falta de culpabilidad, la pretendida incapacidad para cometer el mal, del que siempre son culpables los otros; culmina en la figura del mártir autoproclamado.”

P. BRUCKNER: La tentación de la inocencia. (1995). Barcelona, Círculo de Lectores, 1998, pp. 14-15.

3 comentarios:

  1. Me gusta el artículo. Me recuerda a aquella vez que intentaba hablar yo de Dios. No sé si te fijaste en que usaba la necesidad de eludir responsabilidades, es decir, quedarse con los aspectos buenos de la libertad y evitando los malos. Estoy de acuerdo por completo con este artículo.

    Me gusta el libro.Intentare conseguirlo.

    Un saludo, Cecilio.

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  2. está bien, es un punto de vista

    yo, moralismos aparte (bien/mal; culpable/inocente), me inclino más por pensar en la inocencia como una categoría no moral, esto es, un estado "amoral" de la persona, previo a cualquier atisbo de socialización o inculturación, y que por eso el imaginario colectivo relaciona con los más pequeños. para mí únicamente está presente en los bebés

    por otra parte estoy de acuerdo con las dos direcciones que menciona el libro

    también apuntar cómo en la cultura inglesa, a la hora de declararse culpable o inocente el acusado, no se utiliza la oposición culpable/inocente, sino la de culpabe/no-culpabe; en inglés: guilty/not guilty

    seguro que es por un concepto distinto de la "inocencia" que tienen allí y que yo por ahora desconozco, pero todo uso del lenguaje tiene una justificación cultural, y esto de no usar el término "inocencia" para describir a un acusado que no es culpado debe estar relacionado con algún concepción moral de su cultura

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  3. Basilio, en el contexto del libro, "inocencia" se entiende -si lo he captado bien- como renuncia, interesada, claro está, a hacerse cargo de la propia vida. O sea, como una perversión adulta de la inocencia infantil. No es querer ser como un niño, sino adoptar ciertos rasgos de la infancia que benefician. Se resumirían en estas frases: "Que alguien cuide de mí, gratuitamente" y "No me culpes por lo que he hecho. Yo soy la víctima, no el verdugo; ellos/vosotros tenéis la culpa." Por eso, esta "inocencia" del libro tiene un sentido peyorativo, claro. Tal vez la tiene en la cultura anglosajona, cuando se relaciona con comportamientos adultos. Es una "falta de...", una inmadurez, etc. ¿Por eso no utilizan el término "inocente" en las sentencias? Me ha picado la curiosidad, lo a preguntar. El libro me gusta en tanto que es un análisis de los auténticos móviles, ocultos, de las acciones humanas, muchas veces incomprensibles, contradictorias, simples, agresivas, primitivas, incoherentes... Debe haber una "lógica de subsuelo" que las explique. Ese tipo de enfoques me agrada. Y bla, bla bla..., no me enrollo más, Basilio. Un cordial saludo.

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