martes, 5 de enero de 2010

NIÑO INFORMÁTICO

Quiero reproducir aquí una historia que he escuchado esta mañana en la radio. Ya verán como merece la pena.

Un niñito de unos diez años empezó a tener sus dudas acerca de la autenticidad de los Reyes Magos. Alguien le había soplado algo. El enano era, por lo visto, un manitas de las nuevas tecnologías y trazó su plan. Colocó en el salón de su casa una cámara oculta (sensible al movimiento), enfocada al abeto donde Sus Majestades dejarían los regalos y conectada a su ordenador, ubicado lógicamente en su habitación. Montó guardia delante del PC hasta que ocurrió lo que ya se maliciaba: ocuparon el plano un señor ataviado con rayado pijama (nada de capa ni armiño) y una señora con largo camisón (nada de dorada túnica ni testa coronada), los cuales depositaron la espléndida mercancía a los pies del árbol. La criatura, siguiendo el guión previsto, se ocupó de grabar la tan sin par secuencia. Al día siguiente, después del almuerzo, invitó el cerebrito a los padres a verse en la pantalla. Por lo visto, se quedaron mudos.

El relato radiofónico terminaba diciendo que madre y padre tomaron nota del hecho y obraron en consecuencia. Digo yo que se referiría el locutor a que cualquier otro acto pretendidamente íntimo o secreto, ya me entienden, debería ir siempre precedido de una exhaustiva auditoría del cubículo donde se fuera a realizar. Por si las moscas. O sea, por si acaso el avispado chavalín se propusiera en el algún momento escudriñar ciertos misterios de la vida y dejar constancia informática de su pesquisa.

2 comentarios:

  1. jejeje....
    La privacidad no existe ni en el lecho...
    Salu2
    Toni

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  2. Muy bueno :)
    Me ha recordado a un corto que vi hace poco, muy bonito por cierto.
    Aquí te dejo la dirección para que juzgues tú mismo.

    http://www.youtube.com/watch?v=fsM0UpT6Zbw

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