martes, 6 de abril de 2010

POESÍA EN FLAMENCO

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El más reciente poemario de Encarna Lara recoge, bajo el título de Raíz flamenca (Málaga, Juan de Mairena y de libros, 2009), más de cien coplas originales, propias de diferentes palos: soleares, seguiriyas, petenera, serrana, bulerías, guajira, zorongo, malagueñas… Como pide el género, son todas composiciones muy breves, de tres, cuatro o cinco versos, también cortos, con predominio del octosílabo, siempre asonantado, típico de la poesía popular.

Amanecí junto al río / bajo los álamos verdes / y muertecita de frío. (p. 20)

En la luz del poniente / mis besos yo te di / y a las claras del alba / me enamoré de ti. (p. 38)

El conjunto se distribuye en seis secciones, cada una de las cuales lleva por título el del poema “largo” que la encabeza , muy distinto en fondo y forma a las demás composiciones: “Homenaje” (dedicado a Juan Casillas), “Límite azul” (a Rafael Alberti), “Mariposa de sal” (a Alfonsina Storni), etc. De este mismo carácter es “Fantasía” (dedicada a Manuel Ríos Ruiz), que cierra la colección.




Transcribo uno de los más hermosos, “Noche de Reyes”, dedicado a Miguel Hernández, del que celebramos ahora el centenario de su nacimiento:

Hubo un niño cabrero,/ hubo un niño yuntero,/ hubo un niño poeta / de cielo, agua y luna,/ que dejó sus abarcas / en la ventana fría. / Y, cuando fue a buscarlas / en la noche de Reyes, / la luna iluminó / sus abarcas vacías. / Lloró el niño cabrero / aquella madrugada / de un frío mes de enero. / Contempló las estrellas / y se quedó dormido / con la ventana abierta. / Un ángel que pasaba / sintió por él tal pena, / que a cambio le dejó / un alma de poeta.

La agrupación en seis capítulos no obedece a un solo criterio, sino que se combinan varios, formales y de contenido: junto a los títulos ya citados, hay otros como “Al compás de cuatro versos” o “Fandangos y malagueñas”.

En lo que sigue, y también en lo que antecede, parto de la premisa, creo que indiscutible, de que, desde el punto de vista de la literatura (que es el que adopto), las coplas flamencas entran de lleno dentro de lo que se conoce como poesía popular. Nutren, así, esa larguísima tradición lírica de siglos, cuajada de tantas y tantas joyas, en su mayor parte anónimas. En este caso, nos encontramos con poesía popular “de autor”, una modalidad específica, cultivada por muchísimos escritores “cultos”, clásicos y actuales, en la nuestra y en otras lenguas.

El libro de Encarna Lara nace, por lo tanto, de su vena flamenca, hasta ahora desconocida (al menos, por mí). Si no estoy equivocado, ese cante formó parte importante de su niñez, a consecuencia de la afición y el arte de su padre. Ojalá algún día nos narre la escritora de su puño y letra aquellas vivencias infantiles y juveniles, que en el alma de la chiquilla fueron destilando, gota a gota, su jugo poético.

La poesía popular se caracteriza por dos rasgos fundamentales: la concentración y la sencillez. La sencillez se traduce en la brevedad formal, ya aludida, en la sensación de proximidad a lo cotidiano, tanto en el lenguaje como en los sentimientos. La concentración limita la alusión a unas pocas pinceladas, a un solo pellizco en el alma, a un único latido del corazón…, tan agudos, tan penetrantes, que dejan una larga estela, un eco ancho y borroso, una expansiva resonancia… en el espíritu de quien lee o escucha.

Pasa el viento y paso yo. / Vamos juntos de la mano / buscando tu corazón. (p. 19)

Cuando me voy a la mar, / pececillos de colores / te traigo en el delantal. (p. 31)

Un verso nunca será poesía si no avanza trotando a la grupa de una imagen. La frase “Eres muy hermosa, te quiero” jamás formará un poema, por muy sincero y apasionado que sea el estremecimiento que anide dentro de quien lo escribe. Sí, en cambio, aquello de “En tanto que de rosa y azucena…”. En este libro abundan, como imágenes, elementos de la Naturaleza, junto a otros de la vida domética: el río o el arroyo, el mar, el viento, la luna, los árboles, las flores, el farol, las aves, el delantal, los peces, la tarde, el silencio, el pañuelo, la noche, las estrellas o los luceros, el frío…, preñados de reverberaciones afectivas:

Gírame, rueda del río, / gírame, rueda del agua, / gírame, gírame siempre / hasta que encuentre mi casa. (p. 46)

[…] Todos guardaron silencio / ante los campos quemados / y en el arroyo la luna / lavó su pañuelo blanco . (p. 47)

Por el negro puente / de la noche negra, / en la soledad se muere la luna / y nadie la vela. (p. 21)

El silencio se enredó / en las trenzas de mi pelo, / quería decirme algo / que sólo dice el silencio. (p. 39)

La imagen. Y un cierto uso del lenguaje, el que es objeto de la Retórica. En la copla flamenca y la lírica popular en general, la manipulación retórica es también muy poco compleja. Abunda la comparación, el contraste, la repetición (de varios tipos), algunas metáforas e hipérboles…, y poco más. Figuras todas que parecen, además, esconderse bajo el velo de la lengua habitual y pasan muchas veces desapercibidas.

En el prado de tus ojos / caminando voy descalza / con el alma transparente / como la aurora y el alba. (p. 52)

Herida te fui buscando / y herida te encontré, siempre herida por tu nombre, / herida por tu querer. (p. 56)

Lloraba la madrugá / y de sus lágrimas puras / nacía la soleá. (p. 19)

La temática casi única de Raíz flamenca es el amor. A la manera de cómo lo es en la mayor parte de los libros de poemas: como un gran diamante de mil caras, que refleja la luz de mil formas, de mil colores e intensidades. La alegría del encuentro, el dolor de la pérdida, el deseo y la esperanza, el agradecimiento, la queja, la pena y el llanto por la imposible posesión y la soledad, el enamoramiento, el abandono, la búsqueda, la incontenible pasión…

Tu ausencia se me clavó / dentro de esa esquinita / donde vive el corazón. (p. 19)

Que te quiero regalar / una casita en el campo / de paredes encalás. (p. 20)

Con la devoción de un rezo / entraste en mi corazón. / Hoy rezo para olvidarte / conla misma devoción. (p. 22)

Dice, niña, la aurora / que tienes frío. / En mi pecho te traigo / fuego encendío. (p. 25)

Soñando está mi guajiro / y no quiere despertar, / a mi guajiro le gusta / dormirse para soñar. (p. 46)

Que no empiece la mañana / y la tarde no termine, / que tengo que verte, amor, / bajo los blancos jazmines. (p. 51)

Precioso libro, en fin. Diferente de todos los anteriores de Encarna Lara, pero igualmente valioso. Lástima, me quedé con las ganas de asistir al acto de presentación. Según me dijeron, se convirtió en una inolvidable velada flamenco-literaria. Actuó de ponente el cantaor y estudioso Don Alfredo Arrebola, prologuista también del libro, y se interpretaron varias de estas coplas, al cante y al baile. Yo le deseo mucho éxito, pero creo que el más grande será el entrar a formar parte del acervo del cante flamenco, y así vivir y perdurar eternamente. Felicidades, Encarna.

12 comentarios:

  1. Hola Jaramos, estaba preparándome para sembrar un poquito de discordia, pero con el tema que tratas en este post, no me lo has puesto nada fácil.

    La verdad no me gusta el flamenco, a lo mejor es porque nací en el otro lado de la piel de toro y ese dificulta a sentir, comprender y entender este tipo de arte.

    Pero bueno Jara, hay que modernizase un poco, porque estos versos en los tiempos que corren suenan un poco ñoños.

    Bueno si a ti gustan disfrútalos!!!

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  2. Yo nací lejos del Sur, pero el Sur me fascina. De cuando en cuando me sumerjo en la Andalucía profunda y respiro el aire del azahar. Acabo de llegar de Córdoba y todavía conservo el aroma del azahar de la Calle de San Fernando. He visitado Lucena y me he deleitado con buen cante en Montoro. Gracias por traer ese testimonio de cultura a estas páginas. Pueden gustar o no gustar, pero hay que entenderlos en el contexto en el que fueron concebidos. Sólo así se puede entender lo que no a primera vista no se comprende.

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  3. El arte no entiende de edades Xana, deberías comprenderlo. Si no, mucho me temo que demasiadas cosas te estás perdiendo en la vida.

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  4. Xana, desde luego lo que no se puede negar es que eres sincera y directa. Por eso, si me permites, voy a aprovecharme de ello, preguntándote qué tipo de poesía te gusta. Gracias por entrar, leer y comentar.

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  5. Fernando, te agradezco tu hermoso comentario. Es verdad que en Córdoba, en estas fechas (antes de que haga más calor), es una delicia pasear y disfrutar de olores y colores. Mayo es el mes grande, con los "patios" y las "cruces". ¿Has probado los caracoles, que incluso venden en puestos callejeros? Por lo demás, llevas razón en algo que a mí se me pasó en mi reseña del libro: estas coplas no son tanto para ser leídas, sino cantadas y escuchadas. Yo no entiendo demasiado de flamenco y me ceñí (quizá demasiado) a lo literario. Gracias por entrar, leer y comentar. (Ya he visto tu otro blog)

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  6. Si te digo la verdad, no soy una gran amante de la poesía, pero si me gustan los poemas que escribo Bukowski.

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  7. Ahora me explico que no te guste "esta" poesía. Para mi uso personal, divido las creaciones literarias e incluso cinematográficas, de pintura, etc., en dos grupos: el de las que muestran el mundo y a la gente COMO QUISIÉRAMOS QUE FUESE, y las que lo enseñan TAL COMO ES, DESDE NUESTRO PUNTO DE VISTA, en el que coloco ese realismo "sucio" de B. No es incompatible ser público aficionado a ambos tipos, pero hay muchas personas que se inclinan más por uno que por otro. A mí me gusta la poesía de Bukowski (sólo he leído parte de lo traducido, porque no sé inglés), lo mismo que me gustan las novelas "salvajes" de Cela (Christus versus Arizona, por ejemplo) o la poesía existencialista (que no es igual que la infantil) de Gloria Fuertes (ahora bien, no puedo con las películas de Tarantino, lo siento). También aprecio el otro tipo, el idealista, digamos. En cierto modo, "hago a dos manos". Pero, cuando escribo, lo que me sale esta tradición idealista, que está más atenta a lo bello que a lo feo, al amor que al odio, etc. Gracias, una vez más, por tu sinceridad. Yo he procurado también serlo.

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  8. Amigo Jaramos, la poesia me cuesta comprendaerla, he leido algo (poco) pero te diré una cosa el flamenco me gusta mucho, me gusta cerrar los ojos y sentir un buen cante. Qizás se deba a que nací y viví en uno de los dos barrios flamencos que hay en Jerez. Así que me encanta el tema de tu post.

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  9. Tengo que reconecer un gran desconecedor del arte flamenco en general, quizás al igual que Xana yo me decanto por el realismo sucio y la poesía existencialista.

    Pero tengo que reconcer que me han gustado versos como este:

    Lloraba la madrugá / y de sus lágrimas puras / nacía la soleá.

    PD: Gracias por poner un poco de cordura con tu comentario en mi blog

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  10. Muchas gracias a ti, Miguel Ángel. Reconozco que el flamenco sólo lo puedo ingerir en pequeñas dosis. No sé si nos hemos comunicado por escrito alguna vez en este blog. Por si acaso, bienvenido.
    Rato, una pregunta que se me quedó en el tintero con Xana: ¿puede considerarse esa poesía a la que ella y tú os referís como un precursor del "rap"? Saludos y gracias por tu comentario.

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  11. Respondiendo a tu pregunta y citando a Bukowski: “El estilo es importante, hay mucha gente que grita la verdad, pero sin estilo es inútil”, considero que el hip hop como otros estilos musicales que tengan como filosofía “Gritar la verdad” pueden tener influencias de este tipo de literatura.
    Citando de nuevo a Bukowski: “Un artista es alguien que expresa algo complicado de una forma simple”, se podría decir que los artistas de hip hop en cada canción narran una historia o estado de ánimo de una manera simple y directa.
    Con todo esto no quiero decir que me guste el hip hop, a mi personalmente me gusta otro tipo de música más intimista, como la de Antonio Vega.

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  12. Rato, eso es toda una lección de estética musical y literaria. Muchas gracias, amigo. En cuanto a mi intervención última en tu blog, se me olvidó citar la última novela del excelso Delibes, "El hereje", que para mí es el gran aldabonazo a la conciencia de nuestro tiempo, moralmente tan relativista y pragmatista. Por desgracia es la que guía la vida pública: se está donde interesa y donde más beneficio material e inmediato se obtiene. Saludos.

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